Agente de voz
Coge el teléfono al primer tono, a cualquier hora, y da, cambia o cancela citas en tu agenda. Si la llamada se complica, la pasa a tu equipo con un resumen.
Puesta en marcha: 2 a 4 semanasVer el agente de vozUn agente de IA recibe una llamada, un WhatsApp o un email, entiende lo que le piden, lo consulta en tus programas y deja hecha la gestión: una cita reservada, una visita apuntada, una factura registrada. Elige un ejemplo en el esquema y míralo paso a paso.
Recibe. Suena el teléfono a las 13:40. En el taller están todos comiendo.
Un agente de IA es un programa que entiende lo que le dice o le escribe una persona, decide qué hacer y lo hace en tus herramientas: mira la agenda, reserva, registra un dato o avisa a tu equipo. Se diferencia de un chatbot de menú en que actúa, y de una automatización clásica en que entiende mensajes escritos o hablados de cualquier forma.
Coge el teléfono al primer tono, a cualquier hora, y da, cambia o cancela citas en tu agenda. Si la llamada se complica, la pasa a tu equipo con un resumen.
Puesta en marcha: 2 a 4 semanasVer el agente de vozContesta en segundos con la información de tu negocio, propone huecos que existen de verdad y confirma la cita por escrito.
Puesta en marcha: unas 3 semanasVer el agente de WhatsAppLos dos canales con la misma agenda y las mismas reglas, para negocios en los que recepción no da abasto en las horas punta.
Puesta en marcha: unas 4 semanasVer la recepcionista con IALeen emails y documentos, registran facturas y pedidos y preparan informes. Trabajan para tu equipo y no hablan con tus clientes.
Puesta en marcha: 3 a 6 semanasVer la automatización con IADepende de por dónde te llegan los clientes y de dónde se le va el tiempo a tu equipo.
| Agente de voz | Agente de WhatsApp | Recepcionista con IA | Agente interno | |
|---|---|---|---|---|
| Dónde trabaja | Llamadas de teléfono | WhatsApp Business | Teléfono y WhatsApp | Email, documentos y tus programas |
| Te conviene si | Se pierden llamadas en horas punta o fuera de horario | Tus clientes escriben más que llaman, o te llegan leads de anuncios | Recepción no puede con los dos canales a la vez | Tu equipo pasa horas con emails, facturas o datos que copia a mano |
| Ejemplo | Un taller que da citas mientras los mecánicos trabajan | Una inmobiliaria que responde a los leads de los portales a las once de la noche | Una clínica con agenda por profesional y por cabina | Una empresa que registra las facturas de sus proveedores sin teclearlas |
| Puesta en marcha | 2 a 4 semanas | Unas 3 semanas | Unas 4 semanas | 3 a 6 semanas |
Pulsa ▶ para oír una llamada de ejemplo a un taller, o elige un negocio en el WhatsApp y toca una pregunta.
Pulsa ▶ para escuchar una llamada de ejemplo (con sonido). Es una conversación guionizada con datos ficticios.
Toca una de las preguntas de abajo para empezar la conversación.
Simulación guiada con respuestas preparadas y datos ficticios. El agente real responde con la información de tu negocio.
Un agente sirve de poco si no puede mirar tu agenda o apuntar en tu CRM. Lo conectamos a tus herramientas por API, la puerta que permite que dos programas hablen entre sí. Si tu programa no la tiene, te construimos una agenda o un panel a medida en el que el agente pueda trabajar.
Algunas de las herramientas que conectamos.
Antes de ponerlo en marcha decides qué temas resuelve el agente y cuáles pasan siempre a una persona. Cada conversación queda guardada para que la revises, y los agentes que hablan con tus clientes cumplen la obligación de transparencia del Reglamento europeo de IA, que se aplica desde el 2 de agosto de 2026.
Quien decide contratar no suele ser quien coge el teléfono. Estas son las dudas de recepción y del resto del equipo, y cómo las resolvemos:
Empezamos con una parte: las llamadas que hoy no se cogen, unas horas concretas o un solo canal. El resto sigue como siempre hasta que el equipo está tranquilo.
Cualquier cita, mensaje o dato que haya puesto el agente se puede cambiar a mano, y queda registrado quién lo hizo.
Basta con quitar el desvío de llamadas o pedirnos que lo pausemos, y las llamadas y los mensajes vuelven a tu equipo sin tocar nada más.
Una sesión con quien va a convivir con el agente: qué hace, qué no hace, cómo intervenir y cómo avisarnos.
Las conversaciones que el agente no puede resolver pasan a una persona con un resumen. Si falla el sistema, nos llega el aviso y lo atendemos según tu plan.
Vemos qué preguntan tus clientes y qué gestiones se repiten. Con eso escribimos lo que el agente resuelve, lo que deriva y cómo habla.
Lo conectamos a tu agenda, a tu CRM o a tu programa de gestión, y configuramos los avisos a tu equipo.
Tu equipo lo prueba con conversaciones de verdad. Ajustamos hasta que resuelve lo que debe y pasa a una persona lo que no.
Lo vigilamos cada día, revisamos las conversaciones en las que dudó y lo mejoramos cada mes.
Tiene tres partes: la puesta en marcha, que se paga una vez; una cuota mensual para vigilarlo, corregirlo y mejorarlo; y el consumo de llamadas, mensajes e IA según el uso real. Te damos el precio cerrado después de un diagnóstico gratuito.
Un programa que entiende lo que le dice o le escribe una persona, decide qué hacer y lo hace en tus herramientas: consulta la agenda, reserva una cita, registra un dato o avisa a alguien de tu equipo.
Un chatbot clásico sigue un menú de opciones y responde con frases fijas. Un agente de IA entiende mensajes escritos o hablados de cualquier forma y además actúa: reserva, cambia, registra y avisa dentro de tus programas.
Atender llamadas y WhatsApp, dar y cambiar citas, cualificar contactos, enviar recordatorios, leer emails y documentos, registrar facturas o pedidos y preparar informes. Rinde más cuanto más se repite la tarea y más claras son sus reglas.
Si tu programa permite conectarse por API, el agente trabaja sobre él. Si no lo permite, construimos una agenda o un panel a tu medida y lo conectamos con el resto de tus herramientas.
Un agente de voz o de WhatsApp suele estar listo en 2 a 4 semanas. Si además hace falta software a medida, el sistema completo lleva de 6 a 10 semanas, por fases.
Sí. Con herramientas como n8n o con plataformas de voz se puede montar un agente sencillo. Lo que lleva tiempo es que funcione bien con clientes reales: conectarlo a tu agenda, probarlo con casos raros, vigilar que no falle y corregirlo cuando algo cambia. Ese trabajo es el que hacemos nosotros.
En una videollamada vemos cómo te llegan los clientes y dónde se le va el tiempo a tu equipo. Después te enviamos la propuesta con plazo y precio cerrado.